Gobierno  de La Iglesia  de Dios  

  

 

Orden Teocrático del Liderazgo 

 

 

Para que los líderes de La Iglesia de Dios puedan promover la perfección de La Iglesia de Dios, primero debemos tener un claro entendimiento de su estructura y naturaleza organizacional.

 

 ¡La Iglesia de Dios reconoce que JESUCRISTO es y siempre deberá ser la máxima autoridad dentro de La Iglesia de Dios bajo una teocracia pura! Para que la iglesia pueda obrar bajo un gobierno teocrático, Dios debe regir sobre la iglesia. Mientras Jesús estuvo en la tierra, Él habló las palabras de Su Padre: “Porque yo no he hablado de mí mismo; más el Padre que me envió, Él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar” (Juan 12:49). Jesús simplemente está diciendo aquí que lo que Él dijo es lo que el Padre le dio para decir. En Su ministerio terrenal, mientras Jesús regía a la Iglesia, Dios también regía a la Iglesia.

 

Sin embargo, una vez que Jesús terminó Su ministerio terrenal, Él fue al Padre, luego de esto el Espíritu Santo pasó a ser el agente de autoridad sobre la iglesia, tal como lo anota Juan 16:13: “Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, Él os guiará á toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que han de venir”. El Espíritu recibe de Cristo y lo revela a la Iglesia. Una vez más, esto simplemente significa que Cristo es la Cabeza de la Iglesia y que la Palabra de Dios es la base del gobierno de Dios.

 

En 1920, la Decima quinta Asamblea declaró oficialmente lo siguiente: “Reconocemos a Cristo como la Cabeza de la iglesia y el gobernador Supremo. Él nos habla por medio del Espíritu Santo, y, nosotros aclaramos todas las preguntas o discordias por medio de la Palabra de Dios, y como tal esto le parece bien al Espíritu Santo y a nosotros”. La Palabra de Dios por medio del ministerio del Espíritu Santo, interpretada por la Asamblea General, es la voz de autoridad suprema en La Iglesia de Dios. Una de las primeras decisiones de la Asamblea General fue: “No nos consideramos un cuerpo legislativo o ejecutivo, sino solamente judicial”

 

Naturaleza de la Teocracia de La Iglesia

El gobierno de La Iglesia de Dios, fluye en Jesucristo y a través de Él. Jesús, el Hijo de Dios, es el fundador de la Iglesia y el ejecutor de sus leyes y gobierno. “Mas yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella” (Mateo 16:18). “Por tanto mirad por vosotros y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual ganó por su sangre” (Hechos 20:28). La Iglesia es el lugar donde Dios gobierna. Por consiguiente, la iglesia deberá estar sujeta a Él en todo. La iglesia es el gobierno de Dios. “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado; y el principado sobre su hombro: y llamarse su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz” (Isaías 9:6).

 

Aunque el término teocracia no aparece en las Escrituras, el principio de la teocracia se encuentra tanto en la iglesia del desierto como en la iglesia del Nuevo Testamento. La máxima realización del gobierno de Dios en el milenio ilustra la totalidad de la soberanía de Dios. El actual término “teocracia” fue probablemente usado por primera vez por Josefo, el historiador judío, en referencia al gobierno de Dios contrario a las otras formas de gobierno. Su significado básico proviene de las palabras griegas teos o dseós (Dios) y krátos (poder). El poder para gobernar yace en Dios; por consiguiente, el significado fundamental de la teocracia es “DIOS GOBIERNA”.

 

La teocracia NO se da por medio de una persona, NO por unas cuantas personas, NI por una clase privilegiada de personas, TAMPOCO por la mayoría de personas, sino que es un gobierno bajo la directa autoridad de Dios. De acuerdo con las Escrituras, la verdadera teocracia opera bajo tres verdades fundamentales. El punto esencial de la verdadera teocracia se encuentra en la ley dada por Dios, un gobierno bajo la dirección de Dios y la disposición de las personas para someterse a Dios. La verdadera teocracia no puede funcionar ni lo hará a menos que, los tres principios sean prominentes en la práctica del gobierno teocrático. Estos tres principios fundamentales de la teocracia no solamente son bíblicos, sino que también son sostenidos por la Asamblea General de La Iglesia de Dios.

La Asamblea General

La Asamblea General no es legislativa ni ejecutiva, sino solamente judicial. Puesto que la Asamblea General es el más alto tribunal de autoridad para interpretar las Escrituras, su propósito es escudriñar las Escrituras para encontrar iluminación y conocimientos adicionales de la iglesia. Considerar en oración todos los asuntos de negocios necesarios y recomendar prácticas relativas a la administración de la comisión de la iglesia. La misma deberá esforzarse por mantenerlo todo en plena armonía con la Palabra de Dios. El perfecto gobierno de Dios es determinado a medida que la Asamblea General interpreta correctamente la Palabra de Dios. La base bíblica para celebrar la Asamblea General se encuentra en las prácticas del pueblo de Dios, específicamente como se anota en Hechos capítulo quince.

 

El Concilio de Jerusalén, el cual tomó lugar cerca del año 50 DC, ha establecido la norma para todas las eras por venir. El Libro de los Hechos nos da fuerte evidencia de la autoridad central en el gobierno de la iglesia. La delegación a la Asamblea General, a los cuales se les ha confiado la noble tarea de revisar y aplicar las leyes del glorioso gobierno, consiste en el Supervisor General y todos los miembros de La Iglesia de Dios alrededor del mundo que asisten a la misma. Aunque realmente sólo los miembros varones tienen voz y voto en el proceso de toma de decisiones de la iglesia, se les insta a todos los miembros a asistir y ayudar a la iglesia en la búsqueda de la interpretación apropiada de las Escrituras.

El ser escogido para participar en el divino gobierno de Dios es uno de los más altos honores conferidos al hombre, y, deberá ser aceptado con toda seriedad, ya que las decisiones afectarán a toda la iglesia mundialmente. Para que la verdadera teocracia entre en función, el gobierno de La Iglesia de Dios deberá recaer en hombres de la más alta calidad espiritual.

 

El Supervisor General

En virtud de su cargo, el Supervisor General ocupa un lugar muy prominente dentro de La Iglesia de Dios. El cargo del Supervisor General es instituido por nombramiento divino. Esto es el proceso teocrático.  Leyendo el capítulo quince de Hechos, aprendemos que La Iglesia de Dios sostiene que el cargo del Supervisor General es bíblico. De este cargo se recibe guía espiritual para mantener a la iglesia bajo la autoridad de Cristo. El Supervisor General, como el vaso escogido por Dios, se coloca en el lugar correcto de su liderazgo, moderando para la Asamblea General y hablando por la Asamblea General cuando la misma no está en sesión.

 

Nombramientos del Personal General

 

Asistente Administrativo/Secretario de Campo/ Tesorero General/Editor Asistente del Levántate Resplandece.


Coordinadores de los departamentos Auxiliares Supervisores Nacionales, Estadales, etc.

 

En virtud de su cargo, el Supervisor General es responsable de buscar a Dios para recibir inspiración divina para nombrar a su personal, tales como el Asistente Administrativo, Secretario de Campo, el Tesorero General, Editor Asistente de La luz vespertina, todos los Coordinadores de los Departamentos Auxiliares, los Supervisores Nacionales, Estatales, etc. Puesto que la selección del Supervisor General es divina, también por intervención divina se dan los nombramientos de su personal. El Supervisor General busca la dirección divina al hacer dichos nombramientos.

 

Supervisores Nacionales o Estadales

Los Supervisores Nacionales o Estatales serán nombrados por el Supervisor General. El Supervisor General deberá buscar la dirección divina para hacer dichos nombramientos. Una vez nombradas, cada una de estas personas deberá tener en gran estima su cargo. Como Supervisor, será entonces su responsabilidad buscar la dirección divina de Dios para hacer cualquier nombramiento bajo su cargo.

 

Pastores

Los Pastores deberán seguir la misma norma de nombramientos tal como lo hace el Supervisor General y los Supervisores Estadales o Nacionales. Jesucristo instituyó la jerarquía eclesiástica con la misión de apacentar al Pueblo de Dios en su nombre, y para ello le dio autoridad. La jerarquía está formada por los ministros consagrados a Dios. Jermeias 4:15; Jermias 23:4; Hechos 20:28; 1 Corintios 12:28.

 

“¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado” (Lucas 24:5-6

)

 

De Jehová es la Tierra y su plenitud; el mundo, y los que en el habitan

Salmos 24:1